Control de embarazo normal y de alto riesgo

Control de embarazo normal y de alto riesgo

Los principales objetivos del control prenatal son identificar aquellos pacientes de mayor riesgo, con el fin de realizar intervenciones en forma oportuna que permitan prevenir dichos riesgos y así lograr un buen resultado perinatal.

Aproximadamente el 70% de la población obstétrica no tiene factores de riesgo, su control es simple. Esto se realiza a través de la historia médica y reproductiva de la mujer, el examen físico, la realización de algunos exámenes de laboratorio y exámenes de ultrasonido. Además es importante promover estilos de vida saludables, la suplementación de ácido fólico, vitaminas o suplementos alimenticios así como una consejería nutricional y educación al respecto.

Dentro de las principales complicaciones se podrían presentar amenazas de aborto, incompetencia cervical, placenta de inserción baja o placenta previa, acretismo placentario, diabetes gestacional, hipertensión gestacional o preeclampsia, alteraciones en cantidad de liquido amniótico, anomalías en la presentación del feto, entre otras.

La frecuencia del control prenatal está determinada por los factores de riesgos detectados en esa gestación y serán necesarios tantos controles como la patología detectada lo requiera. Característicamente, los controles prenatales se efectúan cada dos a tres semanas en el primer trimestre, cada cuatro semanas en el segundo trimestre de la gestación. En el tercer trimestre (desde las 28 semanas), los controles son progresivamente más frecuentes hasta ser cada siete días desde las 36 semanas hasta el término de la gestación.

 

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